
EXCLUSIVO. Grandes añadas, vinos de guarda, etiquetas de inversión o colección. Botellas pensadas para quien busca algo singular, con potencial de revalorización o para ocasiones muy especiales.
PARA REGALO. Etiquetas con una presentación especial, un nombre reconocible o una historia que contar. Vinos que funcionan perfectamente como obsequio.
ICÓNICO. Grandes referencias del mundo del vino. Bodegas históricas, etiquetas que han definido una región o una época. Vinos de referencia obligada para cualquier coleccionista o aficionado serio.
CHRISTIAN DROUIN pomme prisonnière 1 ltr.
Christian Drouin Pomme Prisonnière es una presentación singular del prestigioso calvados del Pays d’Auge, en Normandía, embotellado en una elegante botella que contiene una manzana en su interior.
No se trata de un simple recurso decorativo: la fruta crece dentro de la propia botella y, una vez madura, se rellena con calvados, dando lugar a una prolongada maceración en la que los aromas de la manzana se integran con los del destilado.
El proceso comienza en primavera, cuando se introduce una manzana todavía pequeña en una botella que se fija al árbol. Durante aproximadamente cuatro o cinco meses, el fruto continúa su desarrollo en el interior del recipiente. A finales de septiembre, las botellas se retiran, se limpian cuidadosamente y se llenan con Calvados Pays d’Auge Christian Drouin. El resultado es un destilado especialmente expresivo, con un marcado carácter de manzana madura y matices de fruta de hueso, miel y especias dulces.
En boca presenta una textura suave y envolvente, con el sabor de la manzana como eje central y un final cálido, aromático y ligeramente dulce. Es un calvados pensado tanto para disfrutar lentamente después de una comida como para regalar a aficionados a los destilados franceses, gracias a una presentación que combina artesanía, tradición y un notable atractivo visual. Se recomienda servirlo solo, a temperatura ambiente o ligeramente fresco, para apreciar mejor su evolución aromática.
Christian Drouin comercializó la primera Pomme Prisonnière en 1981, a partir de la colaboración con la familia Alleaume, unos productores de fruta próximos a Honfleur que ya practicaban el cultivo de peras dentro de botellas.
La elaboración continúa siendo muy limitada: según la propia casa, solo alrededor del 40% de las botellas colocadas en los árboles llegan a ser comercializables, lo que convierte cada unidad en una pieza especialmente laboriosa y poco común.





















