
EXCLUSIVO. Grandes añadas, vinos de guarda, etiquetas de inversión o colección. Botellas pensadas para quien busca algo singular, con potencial de revalorización o para ocasiones muy especiales.
GASTRONÓMICO. Vinos pensados para acompañar grandes mesas. Con estructura, complejidad y carácter suficiente para brillar junto a una cocina de nivel. Ideales para maridajes elaborados o cenas especiales.
ICÓNICO. Grandes referencias del mundo del vino. Bodegas históricas, etiquetas que han definido una región o una época. Vinos de referencia obligada para cualquier coleccionista o aficionado serio.
CHÂTEAU MALARTIC-LAGRAVIÈRE blanc 2023 0.75 ltr.
Château Malartic-Lagravière blanc 2023 es uno de los vinos blancos más destacados de Pessac-Léognan en esta añada: un Grand Cru Classé de Graves elaborado principalmente con sauvignon blanc y sémillon, con una expresión vibrante, mineral y muy precisa, típica de los grandes blancos secos de la appellation.
En nariz ofrece un perfil fresco y complejo de cítricos brillantes —limón, lima y pomelo— combinados con notas de fruta blanca de hueso (albaricoque blanco, pera), matices herbáceos finos (hierba recién cortada, hinojo), un fondo mineral de piedra húmeda y toques sutiles de ahumado y vainilla procedentes de la crianza en barrica. En boca se muestra de peso medio, con una acidez viva y eléctrica que aporta tensión, una textura sedosa y un final largo, salino y muy persistente, característico de los blancos de Pessac-Léognan. La sensación global es de energía, pureza y elegancia, con una complejidad que se despliega con el aire y con el tiempo en botella.
La añada 2023 se ha elaborado con un ensamblaje dominado por la sauvignon blanc: alrededor de 79–89% de sauvignon blanc y 11–21% de sémillon, con una crianza en barricas de roble francés, en proporción de nuevas entre el 40% y el 60%. Su potencial de guarda es notable.
Château Malartic-Lagravière es un Grand Cru Classé de Graves ubicado en Léognan, dentro de la appellation Pessac-Léognan, propiedad de la familia Bonnie desde 1996. Su viñedo de unas 53 hectáreas se asienta sobre suelos de gravas cuaternarias bien drenadas, con subsuelos de caliza y arcilla, plantados tanto con variedades tintas (cabernet sauvignon, merlot, cabernet franc, petit verdot) como blancas (sauvignon blanc, sémillon). La bodega destaca por una viticultura de precisión y una elaboración muy cuidada, con fermentación y crianza en barrica que buscan equilibrio, frescura y complejidad sin exceso de madera.
Las puntuaciones de esta añada son muy altas, con 95 puntos James Suckling o 90 Parker, situándola entre los mejores blancos secos de Pessac-Léognan en 2023.





















