
BRECA garnacha 2022 0.75 ltr.
Breca Garnacha 2022 es un vino tinto de la D.O. Calatayud elaborado por Bodegas Breca, perteneciente al proyecto de Jorge Ordóñez, a partir de garnacha tinta de viñedos viejos de altura. Es un vino intenso y expresivo, con clara impronta mediterráneo-continental, alta graduación y un marcado carácter mineral.
Breca 2022 se presenta con un color rojo rubí profundo o cereza intenso, con reflejos violáceos que denotan juventud y buena concentración de capa. En nariz suele destacar por una fruta negra muy madura (mora, arándano, ciruela) acompañada de notas de compota, especias dulces, pimienta negra, recuerdos balsámicos y un fondo mineral propio de los suelos pobres de Calatayud.
En boca es un vino potente y estructurado, con taninos firmes pero pulidos, textura sedosa y un final largo y persistente donde reaparecen la fruta madura, el regaliz y los matices especiados. La elevada graduación alcohólica queda compensada por una acidez suficiente y por el volumen de fruta, ofreciendo un perfil goloso pero serio, muy orientado a la gastronomía.
Breca se elabora con 100% garnacha tinta procedente de viñedos muy viejos plantados entre la primera mitad del siglo XX, en laderas de gran altitud que rondan los 900 metros, con suelos pobres (pizarra y otros materiales poco fértiles) que limitan el rendimiento y concentran la uva. El cultivo es tradicional de secano, con cepas en vaso, trabajadas a mano y con mínima intervención, lo que refuerza el enfoque de vino de terruño.
Tras una vendimia manual y una fermentación controlada, el vino realiza una crianza de varios meses en barricas de roble francés y americano, que aporta complejidad aromática (vainilla, cacao, especias) y ayuda a domar el poderoso carácter de la garnacha de altura. El resultado es un tinto de autor, de producción limitada, que se sitúa claramente un peldaño por encima de la gama básica de la zona en términos de concentración y ambición.
Dadas su estructura y su graduación, Breca 2022 se disfruta mejor servido algo por debajo de la temperatura clásica de tinto potente, en torno a 15–16 ºC, en copa amplia y, preferiblemente, con un tiempo previo de aireación o una decantación breve. Esta forma de servicio ayuda a integrar el alcohol y a desplegar la paleta aromática sin sensación cálida excesiva.
En maridaje funciona especialmente bien con carnes rojas a la parrilla, caza, guisos tradicionales de larga cocción, arroces de montaña, embutidos ibéricos y quesos curados, donde su volumen y su perfil balsámico encuentran un buen contrapunto. Es una referencia muy adecuada para clientes que buscan garnacha con carácter, potencia y un estilo moderno pero con raíces claras en el paisaje de Calatayud.




















