
EXCLUSIVO. Grandes añadas, vinos de guarda, etiquetas de inversión o colección. Botellas pensadas para quien busca algo singular, con potencial de revalorización o para ocasiones muy especiales.
ICÓNICO. Grandes referencias del mundo del vino. Bodegas históricas, etiquetas que han definido una región o una época. Vinos de referencia obligada para cualquier coleccionista o aficionado serio.
UNICORNIO. Vinos de producción extremadamente limitada, difíciles de encontrar fuera de canales muy especializados. Pequeños productores, tiradas mínimas o etiquetas agotadas que raramente vuelven a estar disponibles.
CHÂTEAU LAFLEUR 2020 0.75 ltr.
Château Lafleur 2020 es uno de los vinos tintos más excepcionales de Pomerol en esta añada: un vino de producción minúscula, con un ensamblaje a partes iguales de merlot y cabernet franc que le confiere una identidad única dentro de la denominación.
En nariz ofrece un perfil denso y complejo de fruta negra madura (ciruela, cereza oscura y mora) envuelta en notas de especias dulces, cacao, trufa, flores secas y un fondo mineral con matices de grafito y tierra húmeda. En boca se muestra pleno y sedoso, con una textura aterciopelada, taninos muy finos pero presentes, una acidez que aporta frescura y un final larguísimo, elegante y persistente, característico de los grandes Pomerol. La sensación global es de potencia contenida y una complejidad que se despliega con el tiempo en copa y en bodega.
La añada 2020 se ha elaborado con un ensamblaje prácticamente equilibrado entre las dos variedades principales: alrededor de 50% de merlot y 50% de cabernet franc (bouchet). Su potencial de guarda es muy largo.
Château Lafleur es una propiedad minúscula de apenas 4–4,5 hectáreas en Pomerol, situada frente a Château Pétrus, y elabora uno de los vinos más codiciados y escasos de Burdeos. Su particularidad más destacada es el alto porcentaje de cabernet franc (bouchet) en el ensamblaje, inusual para Pomerol, donde la merlot suele dominar ampliamente, lo que otorga al vino una estructura firme, una frescura notable y una longevidad excepcional. La bodega trabaja con una filosofía de máxima precisión y rendimientos muy bajos, lo que explica la rareza y el estatus casi mítico de sus añadas.
Las puntuaciones de esta añada son sobresalientes, con 98 puntos Parker y 99 James Suckling, situándola entre los grandes éxitos de Pomerol en 2020.




















