
EXCLUSIVO. Grandes añadas, vinos de guarda, etiquetas de inversión o colección. Botellas pensadas para quien busca algo singular, con potencial de revalorización o para ocasiones muy especiales.
GASTRONÓMICO. Vinos pensados para acompañar grandes mesas. Con estructura, complejidad y carácter suficiente para brillar junto a una cocina de nivel. Ideales para maridajes elaborados o cenas especiales.
ICÓNICO. Grandes referencias del mundo del vino. Bodegas históricas, etiquetas que han definido una región o una época. Vinos de referencia obligada para cualquier coleccionista o aficionado serio.
CHÂTEAU SMITH HAUT LAFITTE 2010 0.75 ltr.
Château Smith Haut Lafitte 2010 es uno de los vinos tintos más excepcionales de Pessac-Léognan en esta añada: un Grand Cru Classé de Graves de corte muy cabernet, con una concentración, una precisión de taninos y una longitud que lo sitúan entre los grandes éxitos de la década en la appellation.
En nariz ofrece un perfil intenso y complejo de fruta negra madura (cassis, arándano, mora y cereza oscura) envuelta en notas de grafito, mina de lápiz, violetas, especias dulces, cedro y matices minerales y ahumados característicos de los suelos de gravas de Günz de la propiedad. En boca se muestra pleno y denso, con una textura sedosa pero con una estructura firme, taninos muy pulidos y una acidez viva que aporta frescura y tensión. El final es larguísimo, mineral y elegante, con esa firma clásica de Smith Haut Lafitte hecha de potencia contenida y una gran precisión.
La añada 2010 se ha elaborado con un ensamblaje dominado por la cabernet sauvignon: alrededor de 60% de cabernet sauvignon, 30% de merlot, 9% de cabernet franc y 1% de petit verdot, con una crianza en barricas de roble francés, en proporción de nuevas que ronda el 60–70%. Disfrutable ya, aunue posee un potencial de guarda es muy largo, con varias décadas por delante.
Château Smith Haut Lafitte es un Grand Cru Classé de Graves ubicado en Martillac, dentro de la appellation Pessac-Léognan, propiedad de Daniel y Florence Cathiard desde 1990. Su viñedo de unas 78 hectáreas (67 de tinto y 11 de blanco) se asienta sobre suelos de gravas de Günz bien drenadas, plantados mayoritariamente con cabernet sauvignon (60%), merlot (30%), cabernet franc (9%) y petit verdot (1%) para el tinto, y sauvignon blanc (90%), sauvignon gris (5%) y sémillon (5%) para el blanco. La bodega destaca por una viticultura de precisión, con prácticas ecológicas y biodinámicas certificadas, y una elaboración muy cuidada que busca equilibrio, frescura y complejidad sin exceso de madera.
Las puntuaciones de esta añada son máximas, con 98 puntos de Robert Parker o 99 de James Suckling, situándola entre los mejores Pessac-Léognan de la década.





















