
EXCLUSIVO. Grandes añadas, vinos de guarda, etiquetas de inversión o colección. Botellas pensadas para quien busca algo singular, con potencial de revalorización o para ocasiones muy especiales.
GASTRONÓMICO. Vinos pensados para acompañar grandes mesas. Con estructura, complejidad y carácter suficiente para brillar junto a una cocina de nivel. Ideales para maridajes elaborados o cenas especiales.
ICÓNICO. Grandes referencias del mundo del vino. Bodegas históricas, etiquetas que han definido una región o una época. Vinos de referencia obligada para cualquier coleccionista o aficionado serio.
CHÂTEAU SMITH HAUT LAFITTE 2017 0.75 ltr.
Château Smith Haut Lafitte 2017 es un vino tinto de Pessac-Léognan (Graves, Burdeos), Grand Cru Classé desde 1959, elaborado con un ensamblaje dominado por cabernet sauvignon (60%), merlot (35%), cabernet franc (4%) y petit verdot (1%), criado 18 meses en barricas de roble francés (alrededor del 60% nuevas).
Es un vino de color granate profundo, con aromas de frutos negros maduros (cassis, cereza negra, mora), toques florales (lavanda, violeta), notas de especias (regaliz, canela), grafito, mina de lápiz y un fondo mineral y ahumado característico del terroir de Graves. En boca es estructurado, denso y elegante, con taninos finos y sedosos, acidez vibrante y un final largo, mineral y complejo, que refleja la precisión y frescura de la añada 2017.
La añada 2017 en Pessac-Léognan fue favorable para los crus classés, con uvas sanas y maduras que permitieron obtener vinos equilibrados y con gran potencial de guarda. Smith Haut Lafitte fue una de las bodegas que mejor se comportó ese año, con un vino que combina potencia y fineza, típico del estilo de la propiedad bajo la dirección de Daniel y Florence Cathiard.
Château Smith Haut Lafitte es una propiedad histórica de Pessac-Léognan, clasificada como Grand Cru Classé de Graves en 1959 y adquirida en 1990 por Daniel y Florence Cathiard, quienes han impulsado un enfoque de “bio-precisión” que combina prácticas orgánicas y biodinámicas con innovación técnica. La bodega obtuvo la certificación orgánica en 2019, tras años de aplicación de métodos biodinámicos (cultivo de hierbas como milenrama, cola de caballo y tanaceto para preparados), y es reconocida por la elegancia y mineralidad de sus vinos, tanto tintos como blancos.
El viñedo de 78 hectáreas se asienta sobre una colina de grava pirenaica excepcional, que confiere a los vinos su carácter distintivo y longevidad.




















