
MATARROMERA crianza 2023 0.75 ltr.
Matarromera Crianza 2023 es un vino tinto de la Denominación de Origen Ribera del Duero que muestra el estilo clásico y reconocible de la bodega: fruta madura de la variedad Tempranillo equilibrada con una crianza medida en barrica que aporta notas especiadas y tostadas sin enmascarar la frescura frutal.
En copa presenta un color rojo picota con ribete violáceo y una capa media-alta que anuncia buena estructura y capacidad de guarda. En nariz se perciben aromas intensos de fruta negra madura —mora y ciruela— acompañados por notas de vainilla, cacao y ligeros tostados procedentes del uso de roble francés y americano en su crianza. En boca se muestra sabroso y carnoso, con taninos pulidos, buena carga frutal y un final persistente que mantiene el equilibrio entre fruta y madera, que aporta sensación de redondez sin excesos.
Este Crianza procede de viñedos con parcelas situadas en altitudes elevadas que ayudan a conservar acidez y frescura en la uva Tempranillo. La elaboración combina fermentación en depósitos de acero inoxidable con una crianza en barricas de roble francés y americano durante aproximadamente 12–14 meses, seguido de un reposo en botella antes de su comercialización, lo que contribuye a su equilibrio entre fruta y madera. El resultado es un crianza representativo de su origen: estructurado pero elegante, apto tanto para consumo inmediato como para guarda a medio plazo.
Bodegas Matarromera es una de las casas más reconocidas de la Ribera del Duero y ha consolidado una imagen de calidad constante mediante inversiones en viñedo, control técnico y selecciones de barricas que respetan la identidad varietal de la Tempranillo. La bodega cuida tanto la procedencia de las uvas —viñedos propios y pagos seleccionados— como la elección de tonelería (roble francés y americano) para modular la aportación de madera, lo que se traduce en vinos con buena conservación de la fruta y una crianza integrada.
Matarromera Crianza 2023 funciona bien con carnes rojas a la brasa, cochinillo asado y quesos curados, recomendándose servir entre 16–18 ºC para apreciar tanto los aromas como la estructura en boca.




















